Día Internacional de los Derechos Humanos 2014

Hoy queremos compartir con ustedes experiencias y vivencias de miembros de nuestra embajada relacionadas con Derechos Humanos:

Embajador Jonathan Farrar

Cuba

Durante mis años a cargo de la misión de Estados Unidos en Cuba del 2008 al 2011, Estados Unidos se unió a la comunidad internacional en hacer presión para que liberasen al grupo de 75 prisioneros políticos que fueron arrestados y encarcelados en el 2003.  Durante nuestro último año en La Habana estos esfuerzos empezaron a rendir fruto ya que los que aún estaban encarcelados fueron liberados gradualmente.  Muchos fueron liberados bajo la condición de que se acogieran al exilio.  Otros rechazaron esa condición pero finalmente se les otorgó libertad condicional y pudieron permanecer en Cuba.

Nuestra celebración del 4 de julio en el 2011 fue nuestro último evento público antes de irnos de Cuba.  A esa ceremonia invitamos a todos los miembros del grupo de 75 que estaban en Cuba junto a sus cónyuges.  Fue una ocasión de mucha felicidad que reafirmó los principios bajo los cuales se fundó Estados Unidos y que celebró el coraje de estos prisioneros políticos y sus cónyuges.

Embajador Jonathan Farrar

Desde 1989 hasta 1991 estuve asignado a la Embajada de Estados Unidos en Asunción, Paraguay, en el momento en el que los paraguayos empezaban a construir sus instituciones democráticas luego del golpe de estado que dio fin a 35 años de gobierno por un solo partido bajo Alfredo Stroessner.  Durante ese tiempo muchos paraguayos pudieron votar en elecciones libres y justas quizás por primera vez en su vida, y trabajaron con la Embajada de Estados Unidos y otros para empezar a tomar pasos para controlar la corrupción y el blanqueo de capitales.

Mientras estuve de segundo al mando y funcionario de más alto nivel en la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado desde el 2006 hasta el 2008, creamos el Fondo de Defensores de los Derechos Humanos, un programa para suministrar apoyo rápido a defensores de derechos humanos cuyas vidas estaban en peligro.  También trabajé con el senador Patrick Leahy y la comunidad de las ONG de derechos humanos para diseñar el sistema de verificación de derechos humanos que nuestras embajadas alrededor del mundo usan hoy día para verificar a las fuerzas de seguridad nominadas para recibir asistencia o capacitación de Estados Unidos de forma que se pueda excluir a cualquiera que esté asociado a abusos de los derechos humanos.

Daniel Castro, Oficial de la Oficina Federal de Aviación

En el 2010 brindé apoyo, como miembro del equipo de la Administración Federal de Aviación (FAA, en inglés), a la República de Haití durante las secuelas del terrible terremoto que destruyó gran parte de la ciudad de Puerto Príncipe. Durante ese período, tuve la oportunidad de viajar a Haití regularmente desde la República Dominicana.  Utilizando la aeronave que la Administración Federal de Aviación suministró para este apoyo, en una ocasión llevamos una gran cantidad de pizzas y sodas frías para el personal de la FAA asignado en Haití.  En esta ocasión observé como nuestro personal decidió dar las pizzas y las sodas frías a los niños haitianos que no tenían nada que comer y estaban aglomerados en el aeropuerto.  Ver las caras de estos niños mientras comían y como agradecieron a nuestro personal por la comida y las bebidas fue una experiencia que me conmovió muchísimo a nivel personal.

Shelby Smith-Wilson, Consejera Política

Shelby Human Rights story 2Como la oficial de derechos humanos asignada a la Embajada de Santo Domingo del 2003 al 2004, tengo memorias muy claras de mis visitas a los “bateyes”, plantaciones de azúcar donde trabajaban migrantes haitianos.  Me asombré y me entristecí al ver las condiciones de vida y las limitadas oportunidades que tenían.  Logre gestionar donaciones de ropa, equipo, libros y otros enseres para un párroco local que hacia voluntariado en los bateyes, el padre Christopher Hartley, que trabajaba incansablemente para ayudar  a miles de niños haitianos que  no tenían la documentación adecuada para vivir en la República Dominicana ya  que a pesar de haber nacido allí, sus padres habían ingresado ilegalmente.  Hablé a los niños sobre el valor de los estudios y de esforzarse para dar lo mejor, y de que había personas en todo el mundo dedicadas a proteger sus derechos.

Amy Diaz, Coordinadora para la Cumbre de las Américas

georgia

En la antigua República de Georgia los valores culturales y las normas sociales siguen siendo muy tradicionales, tendiendo a ser fuertemente influenciadas por la religión.  En este ambiente socialmente conservador, las mujeres y las minorías son marginadas fácilmente.  Uno no esperaría encontrar miembros femeninos del clero de una religión minoritaria teniendo influencia sobre el diálogo de la nación en relación a los derechos humanos.  Sin embargo, eso lo logró la nominada para el Premio Internacional a las Mujeres de Coraje 2014 de la Embajada de Tiflis.  A pesar de ser una mujer trabajando en un campo religioso predominantemente masculino, la Obispo Rusudan Gotsiridze de la Iglesia Bautista Evangélica de Georgia con mucho valor enfrentó y retó prácticas culturales aceptadas al abogar por la igualdad de género y por igual protección de todas las minorías en Georgia, incluyendo minorías religiosas y sexuales.

Luego de que el gobierno de Georgia no enjuiciara ni arrestara a los miembros del clero de la Iglesia Ortodoxa de Georgia que fueron responsables de la violenta interrupción de una marcha pacífica en apoyo a los derechos LGBT en mayo de 2013 durante la cual fueron atacados varios oficiales de policía y simpatizantes LGBT; la respuesta de la Embajada fue buscar maneras de crear un diálogo nacional sobre la protección de los derechos humanos.  Esforzándose por fortalecer la protección de esta comunidad marginada, la Embajada públicamente enfatizó los esfuerzos de ciertos líderes que habían tomado pasos proactivos y positivos para abordar las limitaciones del gobierno.   El reconocimiento que le brindó la Embajada al trabajo de la Obispo Gotsiridze y su subsiguiente nominación para el Premio Internacional a las Mujeres de Coraje resultó en una tormenta de cobertura mediática en Georgia.  De esta forma se transformó exitosamente un tema que anteriormente era tabú – los derechos de la comunidad LGBT – en un diálogo nacional sobre los derechos humanos y dignidad para todos.  La Obispo Gotsiridze es una verdadera heroína que se merece el reconocimiento de este prestigioso premio; sin embargo, los esfuerzos de la Embajada en promover su trabajo dieron como resultado el inicio de un diálogo que hace tiempo estaba pendiente en esta nación tradicionalista y conservadora sobre lo que significa proteger los derechos de todos los miembros de la sociedad.

James Perez, Consejero Económico

El disidente cubano Oswaldo Paya fue una fuerza significativa en el proyecto Varela, una iniciativa para recoger miles de firmas en Cuba para exigir un cambio democrático.  Paya recibió el premio Sakharov por libertad de expresión del Parlamento Europeo en el 2003.  Murió en un accidente automovilístico en el 2012.  Testigos dijeron que el carro en el cual viajaba Paya fue forzado a salir de la carretera por un carro de la Policía Secreta Cubana.  La familia de Paya posteriormente recibió amenazas de muerte y temían por su seguridad y sus vidas.

En ese momento yo era el coordinador de refugiados en La Habana.  Tratar de sacar a la familia de Paya de Cuba era una prioridad para Estados Unidos pero teníamos que hacerlo de alguna manera que no los pusiera en mayor peligro de represalias del gobierno cubano.  Trabajamos discreta y rápidamente para procesar sus solicitudes de refugio y eventualmente logramos sacar a toda la familia de Cuba sólo un par de meses después de la muerte de Paya.  Esta fue una experiencia muy tensa para mí y para ellos pero al mismo tiempo muy gratificante.  Todavía me comunico con los Paya que ahora están en Miami.  Están muy agradecidos por la asistencia recibida.

Christopher Hartfield, Oficial Político

Mientras trabajaba como el Oficial de Derechos Humanos en un país centroamericano, descubrimos que un ciudadano estadounidense había viajado a ese país para participar en turismo sexual.  Este individuo había coordinado con el padre de un menor, que era ciudadano del país, para “alquilar” al hijo menor de edad por $15 dólares al día.  Cuando finalmente ubicamos al padre del menor, el padre nos informó que el menor de 12 años tenía “la suficiente edad para saber lo que estaba haciendo” y que, si el ciudadano estadounidense quería, él tenía otro niño que le podía “alquilar” por el mismo precio.  Esto me recordó que la vida es preciada y que en muchos lugares del mundo esa creencia se ha perdido de cara a la necesidad de sobrevivir.  También me recordó que no debemos olvidar que muchos de los problemas a los que nos enfrentamos en el extranjero también debemos enfrentarlos en casa en Estados Unidos.