“Logros que inspiran” en el Mes de la Historia de la Mujer

Mujeres al Servicio Público

Desde el mes de febrero, conmemorando el Mes de la Historia Afroestadounidense, y siguiendo en marzo con el Mes de la Mujer, la embajade los Estados Unidos ha resaltado la muy popular campaña #LogrosQueInspiran, mue enaltece las vidas de servidores públicos que han contribuido al progreso de los Estados Unidos.  Algunas de estas mujeres, que han sido distinguidas, incluyen la general de cuatro estrella de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos Michelle Howard, la embajadora Ruth Davis y la asesora del seguridad nacional Susan Rice.  Muchas de estas mujeres al servicio público superaron estereotipos y discriminación para ganar la aceptación dentro de sus roles de liderazgo.  Sus historias son verdaderamente inspiradoras.

De acuerdo al diccionario Merriam-Webster, el servicio público es básicamente “el servicio prestado en pro del interés público”.  Muchas veces pensamos que este servicio está relacionado solamente a las labores gubernamentales.  Lo utilizamos para referirnos a políticos, jueces, miembros de las fuerzas militares, e inclusive voluntarios del Cuerpo de Paz.  Uno puede participar en el servicio público al ser elegido, designado o al prestar servicio voluntario.  Este mes resaltamos las inspiradoras vidas de ocho mujeres estadounidenses que sirvieron a sus comunidades y su país a través del servicio público.

Nacimiento de una Nación

Desde los mismísimos inicios de los Estados Unidos, las mujeres estadounidenses han jugado un papel importante, aunque sólo recientemente reconocido.  Muchas se encargaron de las granjas y negocios familiares mientras los hombres estaban luchando la Guerra de la Independencia o fabricando la paz.  Otras fueron a luchar hombro a hombro junto a los hombres, atendiendo a los enfermos y enterrando a los muertos.  Las mujeres eran tan apasionadamente patrióticas como los hombres y estaban igualmente determinadas a disfrutar de la ‘libertad y la búsqueda de la felicidad’.  Eran valiosas compañeras en la creación de una nación democrática que hoy en día garantiza igualdad de derechos a todos sus ciudadanos.

01Margaret Corbin luchó junto a su marido en las primeras dos Guerras por la Independencia.  Fue la primera mujer cuyo valor y sacrificio fue reconocido con una pensión del gobierno estadounidense para soldados incapacitados.

Corbin quedó huérfana a los 5 años cuando un grupo de indios saqueadores mató a sus padres.  Se casó con John Corbin a los 21 años y lo acompañó cuando se enlistó en la Primera Compañía de Artillería de Pensilvania para servir en el Ejército Continental.  Como otras mujeres que siguieron a las tropas, cocinó, lavó ropa y atendió a los enfermos y heridos.  El 16 de noviembre de 1776, tropas británicas y hessianas atacaron el FuerteWashington, en Nueva York, y John Corbin, uno de los soldados encargados de disparar los cañones para defender el fuerte, fue herido mortalmente.  Margaret Corbin, que estaba a su lado ayudándolo a cargar los cañones, se encargó de cargarlos y dispararlos por sí sola hasta que también fue herida por proyectiles, que le partieron el hombro y la hirieron en el pecho y la mandíbula.

En 1926, las Hijas de la Revolución Americana volvieron a enterrar sus restos en la Academia Militar de West Point, EE.UU.

Al ofrecerse como voluntaria para defender su naciente país, mujeres como Corbin allanaron el camino para las líderes militares mujeres del futuro.

El Derecho de la Mujer al Voto

02Fue la incansable labor de mujeres como Susan B. Anthony que ayudó a las mujeres a asegurar su derecho a votar.  Nacida en Massachusetts, Anthony se crió en la casa de un exitoso hombre de negocios, Cuáquero,  y abolicionista. Se le conocía como una niña talentosa, supuestamente capaz de leer y escribir a los tres años de edad.

Alrededor de 1850, se unió a la cruzada por los derechos de la mujer y se unió a la recogida de firmas para apoyar los derechos de la mujer, fundó una revista progresista, y ayudó a organizar la Asociación de Mujeres Trabajadoras de Nueva York.  Con la implementación de la Enmienda 15 en 1870, se les garantizó a todos los ciudadanos su derecho al voto sin importar “raza, color, o previa condición de servidumbre”, pero no su género.  Horrorizada ante esta situación, Anthony tomó acción directamente y llevó a un grupo de mujeres a las urnas.

Arrestada y esperando su juicio, tomó ventaja de la publicidad para iniciar una gira de conferencias.  En 1873, fue acusada nuevamente de desobediencia civil, por tratar de votar una vez más. Se le negó el derecho a testificar en su propio juicio debido a su sexo, y se le dio una pena ligera, la cual rehusó pagar.  Alentada por la lucha y la publicidad generada, trabajó con más energías que nunca para asegurar el derecho de la mujer estadounidense al voto – por medio de organizaciones internacionales y giras de conferencias individuales.

En 1888, Anthony organizó el Concejo Internacional de Mujeres y en 1904, la Alianza Internacional del Sufragio pro Sufragio Femenino, elevando su cruzada al nivel internacional, con reuniones en Londres y Berlín.  Murió en 1906, pero su labor allanó el camino para la ratificación de la Enmienda 19 a la Constitución de los Estados Unidos, que, en 1920, concedió a las mujeres estadounidenses del derecho al voto.

Un Papel en el Gobierno

Ganar el derecho al voto inspiró a las mujeres para participar dentro de la política y el gobierno.  La primera mitad del siglo 20 fue testigo a la transformación de los Estados Unidos a un poder mundial luego de emerger victorioso de dos guerras mundiales y sobrepasar una depresión.  Las reformas económicas y sociales le dieron a los trabajadores y sus familias mejores niveles de vida y a los afro-estadounidenses, la esperanza de que finalmente pudieran asegurar igualdad racial.

Aquellos años también fueron testigos de los logros de las mujeres en campos que por mucho tiempo fueron considerados ajenos a sus roles tradicionales de esposas, madres y cuidadoras.  Muchas ingresaron a la universidad o tomaron trabajos en la industria mientras los hombres luchaban en la Segunda Guerra Mundial.  Ganar el derecho al voto en 1920 inspiró a las mujeres a innumerables victorias en los campos de política y gobierno.

03El estado occidental de Montana, que dió a las mujeres el derecho al voto antes de que la nación entera lo hiciera, eligió a Jeannette Rankin como su primera representante mujer al Congreso.  Ella tomó su posición en la Cámara de Representantes de los EE.UU. en el 2 de abril de 1917.  Pasarían tres años más antes de que las mujeres a lo largo de los Estados Unidos tuvieran el derecho a votar.

Rankin fue una joven muy energética con un gusto por la política y una dedicación de por vida a las causas feministas y pacifistas. Luego de recibir su título universitario, laboró como trabajadora social y se unió al movimiento del sufragio.  En 1914 lideró una campaña exitosa para el sufragio de la mujer en Montana.  El nuevo electorado femenino en Montana la ayudó a ser elegida para el Congreso en 1916.

Como la primera Congresista mujer de los EE.UU., ayudó a redactar legislaciones para ayudar a las mujeres y niños, y apoyó una enmienda constitucional para darles a las mujeres el derecho al voto.  No permaneció en el Congreso por mucho tiempo probablemente por haber votado en contra de la participación de los Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial.  Sin embargo, fue re-elegida al Congreso en 1940 y emitió el único voto contra la guerra en Japón luego del ataque a Pearl Harbor.  Con su carrera política acabada por este voto tan impopular, Rankin dedicó el resto de su vida a sus causas favoritas.

Jeanette Rankin entendió la importancia de usar los talentos y pericias de las mujeres para construir mejores sociedades.  “Los hombres y las mujeres son como las manos derechas y zurdas; no tiene sentido no usar ambas”, dijo una vez.  En su testamento, dejó dinero para asegurar que las mujeres puedan recibir una educación para ayudar a mejorar la sociedad.  La Fundación Jeannette Rankin ha seguido proporcionando oportunidades educativas para mujeres de bajos recursos desde que fue creado en 1976.

“Primera Dama del Mundo”

04Nacida a una familia rica e influyente en la Ciudad de Nueva York, Anna Eleanor Roosevelt transformó el papel que juega una primera dama durante la presidencia de su marido Franklin Delano Roosevelt (1932-1945).  Fue la inspiración para millones alrededor del mundo al darle una voz a aquellos sin poder: minorías, mujeres, los pobres y a los desamparados.  Fue una figura controversial para otros por su dedicación a los derechos humanos, civiles y de la mujer.

Una vez que Roosevelt fue electo presidente, Eleanor hizo una gira por el país, devastado por la Gran Depresión. Informó directamente a su marido acerca de las condiciones y promovió incansablemente la igualdad de derechos para mujeres y minorías, beneficios sociales para niños, y reformas habitacionales. Fue la primera esposa de un presidente en organizar conferencias de prensa regularmente, escribir una columna sindicada (“Mi Día”) y ser radio-comentarista, participar en el circuito de conferencistas, y dirigirse a una convención política.

No permitía que nadie fuera tratado injustamente.  En 1939, cuando las Hijas de la Revolución Americana prohibieron que la cantante afro-estadounidense Maria Anderson cantara en su auditorio debido a su raza, Eleanor Roosevelt se salió de la organización.  En lugar de ese concierto, sugirió a Anderson que cantara en el Monumento a Lincoln, en un concierto que atrajo a 75,000 personas.

“Obtienes fuerza, valor y confianza con cada vivencia en la que realmente miras al miedo a la cara. Eres capaz de decirte a tí misma, ‘He sobrevivido a este horror. Puedo lidiar con lo que venga luego.’ Debes hacer aquello que crees no poder hacer.”

Luego de la muerte de Franklin, el presidente Harry Truman la nombró como delegada a las Naciones Unidas.  Trabajó como presidente de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y jugó un papel importante en la redacción e implementación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.  En 1961, el presidente John F. Kennedy la nombró presidenta de la Comisión de Presidentes sobre el Estado de la Mujer, una labor que continuó hasta su muerte en 1962.

Servir en el Cuerpo de Paz

05A la edad de 68 años, cuando muchos piensan en retirarse del trabajo arduo, Lillian Carter, madre del presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, se unió al Cuerpo de Paz y se fue por 2 años a la India. Allí trabajó en una comunidad a 30 millas de Mumbai en donde ayudaba como enfermera en una clínica pequeña, tratando todo tipo de enfermedades, incluyendo la lepra.

“Señora Lillian”, como se le conocía de cariño, nació en la región rural del estado de Georgia en 1898, hija de un jefe de correos y una ama de casas. Sabía desde muy joven que quería ser enfermera. Luego de graduarse, se casó con James Earl Carter, un hombre de negocios local, y crió a cuatro hijos mientras trabajaba como enfermera a medio tiempo.  También trabajó junto a su esposo, quién se especializaba en la compra y venta de maní y algodón. Usaba sus habilidades como enfermera para ayudar a los empleados de su marido, y atendía a vecinos que necesitaban de atención médica, sin importar que fuesen negros o blancos.  A ella no le importaba el color de la persona, sino la humanidad, y rehusaba permitir que la raza sea un factor determinante en cómo tratar a las personas.

Lillian fue una parte importante y ocupada de todas las campañas políticas de su hijo Jimmy, incluyendo su exitosa carrera a la presidencia de los Estados Unidos en 1976.  En los años que vinieron luego, pasó su tiempo en Georgia con su familia y pescando.  Cuando murió a los 85 años en 1983, mucho más que una ciudad o estado estuvo de luto; gente alrededor del mundo, que fueron inspirados por ella, lamentaron su muerte.

 “Atrévete a hacer cosas y alcanzar metas en tu propia vida que tengan significado para tí como individuo, haciendo lo más que puedas por los demás, pero sin preocuparte si no puedes complacer a todos.”

El Premio Lillian Carter se estableció en 1986 en su honor.  El premio se otorgaba cada dos años en reconocimiento a Voluntarios al Cuerpo de Paz excepcionales, quiénes hayan servido luego de los 50 años.

La madre de un presidente y una líder por sus propios méritos, Lillian Carter dá un ejemplo a seguir para todas las mujeres por su determinación de hacer del mundo un mejor lugar.

Diversidad en la Política Estadounidense

06En 1968, Shirley Chisholm hizo historia al ser la primera Congresistas afro-estadounidense, iniciando el primero de 7 períodos en la Cámara de Representantes.  Luego de ser asignada originalmente al Comité de Silvicultura de la Cámara, dejó a todos sacudidos cuando exigió ser re-asignada.  Fue colocada en el Comité de Asuntos de Veteranos, eventualmente graduándose al Comité de Educación y Trabajo.  En 1969, Chisholm se convirtió en una de los miembros fundadores del Caucus Congresal Negro.

“Mi mayor fortaleza política, temida por políticos profesionales, es mi boca, de la que salen todo tipo de cosas que uno no siempre debería decir por razones de conveniencia política.”

Chisholm luego hizo historia nuevamente, siendo la primera candidata afro-estadounidense de un partido grande a correr por la presidencia de los Estados Unidos, cuando se lanzó bajo la nominación Demócrata en 1972.  Una paladina de la educación para minorías y la creación de oportunidades de empleo durante su periodo en el Congreso, Chisholm fue también una férrea oponente al reclutamiento militar estadounidense.

¿SABÍAS QUE…? – Chisholm sobrevivió tres intentos de asesinato durante su campaña para la presidencia de los Estados Unidos bajo la nominación Demócrata en 1972.

07En 1985, Wilma Mankiller fue la primera mujer en ser jefa principal de la Nación Cherokee, una de las tribus indígenas más grandes de los Estados Unidos.  Ella dijo que antes de ser elegida como Jefa, “las niñas y jovencitas Cherokee nunca siquiera habrían pensado que podrían crecer y convertirse en Jefas.”

Mankiller trabajó incansablemente para la Nación Cherokee, fundando la Oficina de Desarrollo Comunitario y creando programas como el Proyecto Bell de Aguas y  Viviendas.  Cada familia india del proyecto Bell estaba responsabilizado con colocar una milla de tubería de agua y de recolectar el dinero para lograrlo.  Fue un éxito total: Muchas viviendas obtuvieron agua fresca por primera vez.

¿Sabías qué…? – Su familia cree que el apellido Mankiller (Mata-Hombres) viene de rangos militares Cherokee.

Se le pidió que corriera como Jefa Suplente en 1983.  Durante la campaña, Mankiller recibió amenazas de muerte y algunos que se oponían a tener una jefa tribal mujer le rajaron las llantas de su auto.  Fue elegida como Jefa Suplente pero en 1985 asumió la posición principal cuando el Jefe renunció a su posición.  Luego fue elegido bajo su propia candidatura en 1987, y dos veces después de eso, por avasalladoras mayorías.

Mankiller, quién cree que los Indios deberían “resolver sus propios problemas económicos”, se encontró presidiendo sobre más de 220,000 personas, con un presupuesto anual de $75 millones.  Firmó un histórico acuerdo EE.UU.-Nación Cherokee de autonomía gubernamental en 1990 que permitió a su gente a administrar fondos federales previamente administrados a nombre de ellos por la Oficina de Asuntos Indígenas.  También estableció una comisión de impuestos y mejoró las cortes, educación y policía de la Nación Cherokee.

“La gente más feliz que he conocido, sin importar su profesión, estrato social o posición en la sociedad, son aquellos que están totalmente comprometidos con el mundo que los rodea.  La gente más realizada son aquellas que se levantan cada mañana y defienden algo más grande que ellos mismos.  Son gente que se preocupa por los demás, que extienden una mano en ayuda a quien lo necesite, y que atraerán la atención a una injusticia cuando la presencien.”

Ella es la Cherokee más célebre del siglo 20 y recibió la Medalla Presidencia de la Libertad en 1998.

08En el 2009, Sonia Sotomayor se convirtió en la primera mujer de descendencia latinoamericana en ser nombrada Juez de la Corte Suprema de Justicia en la historia de los Estados Unidos.  De niña, creciendo en los proyectos habitacionales del Bronx, soñaba con grandes cosas en su futuro.  Hija de padres puertorriqueños que se habían mudado a la Ciudad de Nueva York durante la Segunda Guerra Mundial, Sotomayor era ávida lectora de las historias de Nancy Drew, y sintió una atracción por el sistema de justicia al ver el programa televisivo de drama judicial, Perry Mason. La niñez de Sotomayor fue difícil.  A los 8 años, se le diagnosticó diabetes, y a los 9 perdió a su padre.  La madre de Sotomayor tuvo que trabajar duro para criar a todos sus hijos como madre soltera.  Le inculcó a su hija la necesidad de perseguir una educación universitaria y empujó a sus hijos a aprender el inglés, mientras se esforzaba por comprarles un set de enciclopedias para brindarles un material de investigación apropiado para la escuela.

Sotomayor se graduó en el segundo lugar de su clase en la Universidad de Princeton en 1976 y recibió su título de Leyes de la Universidad de Yale en 1979, en donde también hacía de editora del Yale Law Journal, una publicación profesional de temas jurídicos.  Era muy activa en temas Latinos en ambas universidades.  Luego de graduarse y acreditarse como abogada, trabajó como la asistente al fiscal de distrito de Nueva York por cuatro años y medio, antes hacerse socia de una firma en 1984.

“¡Tienes que conseguir tu educación! Es la única manera de triunfar en el mundo.”

En 1991, fue nominada por el presidente George H. W. Bush para el cargo en la corte del distrito del sur de Nueva York.  En 1997, fue nominada por el presidente Bill Clinton para jueza del Segundo Circuito de la Corte de Apelaciones de los Estados Unidos, en donde escuchó apelaciones para más de 3,000 casos y escribió más de 370 opiniones.

En mayo del 2009, el presidente Barack Obama nominó a Sotomayor a la Corte Suprema para reemplazar al Juez David Souter, que se había jubilado.  En su autobiografía, titulada Mi Amado Mundo, se publicó en el 2013.  Sotomayor dijo que le gustaría ser un modelo a seguir para los jóvenes y usa la historia de su propia vida para ilustrar que, por medio de la educación y el esfuerzo, la gente realmente puede alcanzar sus sueños.

“Cuando un joven, aún uno talentoso, crece sin ejemplos a seguir de lo que puede aspirar a ser en la vida—sea abogado, científico, artista o líder en cualquier campo— sus metas permanecen abstractas…Un modelo a seguir, en carne propia, brinda más que sólo inspiración; su existencia misma es la confirmación de las posibilidades, que uno puede tener toda la razón en dudar, diciendo ‘Sí, alguien como yo puede lograr esto’.

La Embajada de los Estados Unidos en Panamá

Estamos dando el ejemplo en nuestra propia embajada con mujeres en altas posiciones de liderazgo.  Las Consejeras de nuestra misión diplomática para Asuntos Administrativos, Políticos y Públicos son todas mujeres.  Nuestro oficial militar de más alto rango, nuestra Agregada del Departamento de Justicia y nuestra Representante de la Administración de Seguridad en el Transporte son todas mujeres.  Las jefas de Tecnología de la Información, Unidad Médica y Servicios Financieros también son mujeres.  Muchas de los recientes embajadores a Panamá también han sido mujeres.

Como dijo el Secretario de Estado John Kerry, “un mundo en donde las oportunidades para las mujeres sean mayores es un mundo en donde la paz, la prosperidad y la estabilidad también será mayor.” Así que durante el Mes de la Historia de la Mujer 2014, celebramos a las mujeres que han ayudado a crear paz y prosperidad en nuestras vidas.  Celebramos sus logros y somos inspirados por ellas, no sólo porque son mujeres, sino porque sus logros nos benefician a todos.